viernes, 17 de diciembre de 2010

Capítulo 7: Sin rastro.

        Capítulo 7: Sin rastro.

-¿Cómo? ¿Qué ha desaparecido?
-Esta tarde fui a su casa, me abrió su hermano, pregunté por ella y me dijo que no estaba, que no la había visto desde hacía rato, y hace un cuarto de hora llamé a su teléfono, lo cogió su padre y me dijo que Andrea no había vuelto, y que era muy raro en ella ya que siempre llegaba entre las nueve-nueve y media.
-¿Y no le habéis dicho nada a la policía?
-Sí, pero  no se puede denunciar la desaparición hasta que no pase un día desde que no la volvieron a ver.
-P-pero, ¡tengo que ir  buscarla!
-Eso ha dicho también lo ha dicho su padre, pero la policía ha respondido que podía ser muy peligroso, ya que la mayor parte de las posibilidades son que la hayan secuestrado, ya que una chica de trece años sabe el camino de vuelta  a casa, y pueden hacerle daño. También han mencionado que si no aparece mañana por la mañana como es una menor que vayamos a decírselo que saldrán inmediatamente, mientras nosotros pondremos carteles por toda la ciudad.
-No podré pegar ojo sabiendo que puede estar en peligro.
-Cálmate,  tenemos que esperar, si la encontramos nosotros los resultados podrían ser peores.
- Está bien, hasta mañana.
-Adiós- no cené nada, no tenía hambre, pensaba en lo que le podía estar pasando Andrea, ¿y si no la vuelvo a ver? Se lo conté a mi padre y a mi hermana a la hora de la cena, y ellos me dijeron lo mismo que Malena, intentando consolarme, pero sabiendo lo que pasaba nada podía consolarme. Me fui a la cama lo antes que pude, ya que no le quería transmitir la tristeza que padecía a nadie, por eso era  mejor estar solo.
Llevaba razón, no podía dormir, miles de pensamientos rondaban en mi cabeza sin descansar. Y sólo dormí un rato, y ese rato no fue muy bueno, tuve una pesadilla, pasaba un mes y Andrea no aparecía, y entonces me llamaban y me decían que habían encontrado su cadáver.
Me desperté, miré el reloj, era las seis menos cuarto de la mañana, aprovechando que era temprano, bajé al jardín a echar unas canastas, a ver si me despejaba un poco la cabeza, pero no pude ser, no encesté ni una sola vez, y seguía pensando en lo mismo que pensaba desde las nueve de la noche: Andrea no está, ha desaparecido.
Me di cuenta de que mi hermana estaba al lado de la puerta que llevaba al jardín, me dijo que era la hora de desayunar, y estaba igual que anche, desayuné muy poco, no tenía hambre. Fui al instituto en mi bici, lo primero que hice fue buscar a Malena, que sería una de las mejores informadas sobre este tema.
-Hola, ¿se sabe algo?
-No apareció ni anoche ni esta mañana, estamos todos muy preocupados.
-¿Y los carteles?
-Ahora lo va decir la profesora, y va a repartir las fotos, para que las peguemos por el barrio toda la clase. La policía ya está buscando por todo el pueblo
-Bueno, vamos a clase- entramos, ya estaba todo el mundo sentado, y la profesora llegó unos minutos después de que entráramos Malena y yo.
-Buenos días chicos.
- Buenos días señorita Ramírez- dijimos al unísono.
-Bien, quiero anunciar la desaparición de una alumna, Andrea López, y bueno, os voy a repartir unos folletos para que los pongáis por el barrio, espero que sirvan de algo para encontrarla, de todas formas, desde esta mañana temprano, la policía está buscando, espero que la encuentren.
Estuvimos, después de eso, con lo de siempre, las clases, y yo no podía concentrarme en las clases, cuando estuvimos en la media hora libre, me sonó el móvil, en el identificador de llamadas ponía que era Andrea.
-¡Es Andrea!- le dije sorprendido a Malena.
-Cógelo, venga.
-¿Andrea? ¿Eres tú?
- Sí, no hables muy alto- me susurró.
- ¿Estás bien?
- Sí, si yo estoy bien- hablaba muy bajito- no han encontrado mi móvil.
-¿Dónde estás?
-Estoy en…- de repente de oí unos gritos, eran dos personas, y una de ellas era Andrea.
-¡Andrea!  ¡Andrea! ¿Estás bien?- me había quedado sin nada, estaba tan cerca de averiguar dónde estaba y saber quién había sido el monstruo que la había secuestrado, me quedé paralizado durante unos segundos, estaba pensando, pero Malena me interrumpió.
-¿Era Andrea? ¿Has averiguado algo?
-Sí era ella, pero no he podido averiguar nada. Me iba a decir dónde estaba, pero vino el que la tiene secuestrada.
-¿Y ahora qué vamos a hacer?
-No lo sé, no sabemos dónde está, no sabemos nada, y alguien la está maltratando en cualquier otra parte, lo que sé es que si no hacemos algo pronto, lo va a pasar muy mal.
- ¡Oye!- exclamó Malena- mi tío tiene un amigo que registra las llamadas y encuentra desde donde se hacen las llamadas.
-¡Pues vamos!- corrimos, al casa de ese amigo de su tío estaba a dos manzanas, y corrimos lo más rápido posible. Llegamos y preguntamos por lo de las llamadas, y no dijo que tardaría bastante tiempo pero que lo tendría para mañana, el día pasó muy largo y, mi hermana estaba rara, me apoyaba con lo de Andrea y todo, por la noche, igual que la anterior casi no pegué ojo, pero cuando pude dormir una escasez de tiempo, ya porque mi cuerpo lo exigía, me gritaron a las seis de la mañana, ya que casualmente a mi hermana le había dado por madrugar.
-¡David, Malena al teléfono!- voy corriendo, seguramente tenía información sobre lo de Andrea.
-¿Malena? ¿Te han dicho algo?
-Sí- dijo con una voz muy preocupada- ya sabemos dónde está aproximadamente Andrea.
-¿Cómo? ¿Qué pasa? ¿Es que no sabes exactamente dónde está?
-Sí, en realidad sí que sabemos dónde está, pero no te va a gustar.
- ¿Por qué? ¡Dímelo ya!
-Está en el barrio de la Natividad.
-¿Qué? ¿En el barrio de la Natividad?- era un lugar de mafiosos y traficantes, el peor barrio del pueblo, eso quería decir que Andrea estaba en un peligro enorme, incluso mortal- tengo que ir.
-No puedes, la policía…
-¡Me da igual la policía! ¡Yo pienso ir porque si le pasa algo no sé lo que voy a hacer! Es que, yo siento a veces que la conozco desde siempre, no sé por qué. Es más, voy a salir ahora mismo. Adiós- colgué y salí corriendo cogí las llaves, el móvil para llamar si era necesario y las llaves de casa.
-Papá, me voy a dar una vuelta mi hermana bajaba por las escaleras, seguramente se había enterado de lo que había pasado.
-Yo voy contigo- Celia salió corriendo detrás de mí.

3 comentarios:

tres de tres dijo...

uuuuu en q lio se van a meter... pobre Andrea...
me a gustado mucho el capitulo, espero q no tardes mucho en subir el siguiente =D
un besoooo ;)

Estela dijo...

Está muy bien la verdad, aunque mi recomendación, es que lo expliques más pausado y des los detalles ^^
Un besito, espero con ganas que pasara con Andrea y David! :D

E.

Violeta dijo...

me as dejado con al intriga, espero el siguiente capitulo
gracias por seguirme, yo tambien te ssigo a ti
besos!
Vi.