sábado, 11 de junio de 2011

Capítulo 4.

  Me quedé un rato más en la playa, paseando por su orilla, dejando los libros aislados en la mesa.
  Me sentía rara, con una sensación en el estómago que hasta entonces no conocía, de vez en cuando se me escapaba una sonrisita..., pero eso sólo me pasaba cuando pensaba en él.
  ¿Dani? ¿Justo tenía que ser él? Pero me parecía tan inevitable fijarme en él: sus ojos azules, su pelo rubio..., él en conjunto era perfecto, o al menos eso era lo que yo pensaba.
  Encontrarme con él cuando iba de camino al colegio fue una cosa tan inesperada, extraña, fue algo indescriptible. Parecía como si el destino hubiese hecho algo para que me cruzase con él, para que se le cayera el mapa y yo me diese cuenta de que lo llevaba al revés, para que fuéramos al mismo colegio, y él estuviera en el pupitre vacío que había a mi lado, para que no tuviera ni idea de Matemáticas y yo le propusiera ayudarle, para que al gastarle una broma sus ojos se quedaran mirando a los míos, y viceversa.   Para todo eso. Y todo porque yo lo deseé, que algo o alguien cambiara mi vida,per seguramente solo sería una casualidad, porque mis deseos nunca se habían cumplido.
  Como cuando deseé con todas mis fuerzas que mi madre siguiera conmigo, o como cuando murió y yo deseé que volviera, que nada de eso hubiera pasado, que sólo hubiera sido una horrible y triste pesadilla.
  Al recordar eso, involuntariamente empezaron a caer lágrimas de mis ojos. ¿Cómo podía hacerme tando daño una cosa que sucedió hacía ya diez años? Simplemente, porque mi madre era la persona a la que más quería en todo el mundo.
  Si ella hubiera estado allí, para poder preguntarle, pero no estaba, nunca volvería estar.
  Dejé de pensar en ello y volví al tema que me rondaba en la cabeza, pero no por gusto, si no por obligación.
  Aquellos pensamientos rondaban por mi cabeza sin descanso, aunque todo ello, por suerte se interrumpió gracias al sonido de mi móvil, era una llamadan desde mi casa.
  -¿Alex, dónde estás?
  -Estoy en la playa, Blanca, ¿qué quieres?
  -Pues... como no está papá, te lo tengo que preguntar a ti. ¿Me dejarías ir  sacar a Bob?- Bob era nuestro perro, cuando lo trajeron de cachorro mi hermana dijo que se parecía a Bob Esponja porque era amarillo, y le pusimos ese nombre.
  -Bueno, pero no te vayas muy lejos de casa, que ya es tarde y no tengo ganas de empezar a preocuparmen por ti porque te has perdido de noche.
  -Que sí hermanita, que me  voy a portar muy bhien, te lo prometo.
  -Eso muéstramelo por escrito, que tienes  diez años y ya te has perdido tropecientas veces.
  -Vale..... que te prometo que esta vez no me pierdo......
  -Bueno, vale, un beso.
  -Adiós-y antes de colgar el teléfono oí un inmenso: "¡Boooooooob!".
  Entonces oí un pitido en mi móvil, era un mensaje de Dani.
  "Siento haberte dejado de ese modo, no lo volveré hacer. Mañana nos vemos."
  Le respondí con otro mensaje:
  "No pasa nada, si habías quedado, habías quedado.  Hasta mañana."
...............................................................................
Bueno, aquí está el capítulo. Ya sé que es supercorto, el siguiente será más largo.
Besos!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu nove, también seguía la de "Dos almas = una vida por delante" Porfis sigue comentando en ese blog y en este también, obvio :)

Louureda. dijo...

Meeeeeeencanta la he leido toda y es precioso Dani :) se llama igual que el de mi novee.
Ojala acaben juntitos
Pues mira te contesto:
La foto la hice yo aunque no es de profesional
la hice con el pizap y luego la retoque en el photoscape(:
Espero qe te sirva
unbeso^^